Un criterio de trabajo, no una promesa de resultados
Claro Leaside nace de una idea sencilla: la recuperación de la mano se mide en gestos concretos. Volver a abotonar una camisa, sostener una sartén o escribir una lista de compras importa más que cualquier número en una planilla. Por eso el consultorio en Núñez organiza cada proceso alrededor de las tareas que la persona necesita retomar, y no al revés.
Trabajamos con adultos que llegan después de una lesión o una cirugía, muchas veces con indicaciones médicas que conviene respetar y con tiempos que no siempre coinciden con las expectativas. Nuestro papel es acompañar ese trayecto con explicaciones claras, sin prometer plazos que no dependen de nosotros.
La función cotidiana como punto de partida
Antes de proponer un ejercicio, miramos qué actividad está trabada. Escribir, cocinar, vestirse o usar una herramienta guían la práctica; el material viene después, cuando ya sabemos qué queremos recuperar.
Materiales simples, progresión medida
Bandas elásticas y masas terapéuticas permiten ajustar la exigencia sin cambiar de equipo. La resistencia se sube cuando la tarea anterior deja de costar, no cuando el calendario lo indica.
Continuidad entre encuentros
Las sesiones presenciales de cuarenta minutos se complementan con una guía impresa para practicar en casa. Esa guía registra repeticiones, pausas y variantes, y vuelve al consultorio en cada encuentro para revisarla juntos.
Derivar cuando corresponde
No cubrimos diagnósticos médicos ni tratamientos de otras especialidades. Cuando el caso lo requiere, orientamos hacia profesionales del barrio y lo decimos con claridad, sin presentar esa derivación como una garantía de atención.
La primera evaluación es sin cargo y sirve para eso: para ver si el enfoque encaja con tu caso antes de empezar. Si no encaja, también lo vas a saber en esa conversación.